Bueno, querida family, ahí va eso, a ver si os atrevéis:
Ingredientes:
500 cl de harina (cl = centilitros)
350 cl de azúcar
2 huevos
1 yogurt
1 medida de yogurt de aceite de oliva (se aconseja aprovechar el bote vacío del yogurt anterior)
2 cucharaditas de café-con-leche justas (que no hagan montañita...) de bicarbonato sódico (esa cosa que papá tomaba a sacos)
1 cucharadita de café-con-leche de sal
2 puñados de frutos secos (avellanas o pipas o nueces o almendras, por ese orden de preferencia)
2 puñados de pasas
Elaboración:
0) Ponemos el horno a calentar a 190 grados. Mientras se va calentando continuamos los pasos siguientes.
1) Vertemos la harina, el azúcar, la sal y el bicarbonato en un gran bol o olla cóncava. Ha de ser grande para poder remover a gusto sin que salpique la mezcla.
2) Removemos 1 minuto hasta que quede homogeneo el polvo. Dejamos en el centro como una pequeña depresión para que contenga líquidos.
3) Quebramos los huevos y los ponemos en el centro de la mezcla anterior.
4) Vertemos también en el centro de la mezcla de polvo el yogurt.
5) Con una cuchara (mejor de madera y mango largo) mezclamos los huevos y el yogurt procurando obtener un líquido homogéneo e intentando tocar lo mínimo posible el polvo al principio. Más o menos 1-2 minutos.
6) Poco a poco vamos tocando el polvo ligándolo con el líquido de huevo y yogurt. L@s artist@s deberían ir haciendo girar la harina en el bol, sacudiéndolo con la mano izquierda (los zurdos al revés) al mismo tiempo que baten amb la derecha, de forma que la mezcla, que va adquiriendo la consistencia de una masa blanda vaya girando-flotando en el centro y consumiendo el polvo por ella misma, sin necesidad que el/la ccociner@ empuje el polvo hacia la pasta. O sea la pasta va enganchando ella solita el polvo y lo va chupando. Esto tarda más o menos uns 3-4 minutos. La pasta se va espesando. O sea que al final cuesta un poco de remover y acaba enganchándose en las paredes del bol (como es normal) cuando el polvo se va agotando. Hace falta fuerza, aunque no acabaréis con agujetas en el brazo. El resultado ha de ser homogéneo.
7) Verter el aceite y ligarlo como lo haríais para hacer mayonesa. O sea removiendo sólo en el centro y dejando que el movimiento giratorio vaya ligando y reduciendo el aceite (3-4 minutos también).
8) Añadimos los frutos secos y las pasas. Mezclamos hasta que no se vea ninguno que no ha quedado sumergido e impregnado con la pasta (aproximadamente 2-3 minutos de remover).
9) Vertemos la pasta sobre una plata del horno previamente protegida por papel de horno antiadherente (la marca no la doy hasta que me paguen la publicidad).
10) Cuando el horno llega a la temperatura indicada en 0) introducimos la plata y cocemos durante 20 minutos justitos.
11) Sacamos del horno y dejamos enfriar.
12) Cortamos la torta dentro de la misma plata del horno, en porciones longitudinales de aproximadamente 1-1,5 centimetros y transversales de la longitud que nos apetezca para nuestros carquis. La operación del cortado es delicada cuando nuestro cuchillo (de cortar el pan por ejemplo) se tropieza con una avellana, o almendra. Menos problemas dan las nueces y ninguno las pipas. Menead el cuchillo con frecuencia alta (2 herzios más o menos -consultad la wiki para recordar qué son los herz) para cortar los frutos secos que probabilísticamente se van presentando ante la herramienta cercenadora. De lo contrario los arrastraréis enteros a lo largo de la torta blanda, desgarrándola y produciendo el triste y archiconocido fenómeno del/de la cociner@-poco-expert@-que-no-se-entera-de-la-receta.
13) La torta así cortada se reintroduce en el horno y se recuece a 150 grados durante 10 minutos. Cuidado con esta temperatura, ya que si os pasáis el riesgo de quemar todo lo anterior y tiraros de los pelos es muy alto. Dejar enfriar dentro del horno.
14) Sacar del horno, y separar los carquinyolis resultantes para guardarlos en vuestro galletero preferido. En realidad este punto catorce es una excusa barata para no acabar en trece. O sea que el/la que no sea supersticios@ puede comerse los carquinyolis directamente de la plata :-D
Propiedades
Se cree que la forma de elaboración de estos particulares carquis (que no llevan merme o, alternativamente, sólo-hablaré-en-presencia-de-mi-abogado...), junto con las propiedades medicinales del aceite de oliva y la energía cuántica añadida a fuerza de músculo para la mezcla ayudan a la digestión (¿... o será el bicarbonato...?) El caso es que no se pueden dejar de comer. Se aconseja que mientras se comen se vaya haciendo otra masa, para dar salida a las calorías ingeridas. ¡En todo caso sabéis lo que estáis comiendo!
QUE OS APROVECHE! Y no me pidáis a mí gandul@s. O sea que os he enseñado a pescar, que me dejéis mis pescaos en paz!
Muchos besos family!
Ala Julio!!! Seguro que has tardado más en super-redactar esta receta que lo que se tarda en remover la pasta! Te ha quedado de un profesional que "echa p'atrás" a los aficcionad@s!!! Hablando de otra cosa, del bicarbonato, nos acordamos y, además, puede que incluso tengamos.
ResponEliminaMuchas gracias por la receta! Suena a que tiene que estar buenísima! Espero que la lea Pere, que a mi los dulces no me tiran mucho.
Un besazo a todos!!